26 Feb 2026
El crecimiento de los niños depende en gran medida de una nutrición adecuada. Aunque una alimentación equilibrada debería proporcionar todos los nutrientes esenciales, en algunos casos los niños pueden necesitar suplementos para garantizar su desarrollo óptimo.
La vitamina D es fundamental para la absorción del calcio y el desarrollo óseo. Su deficiencia puede llevar a problemas como el raquitismo o un crecimiento deficiente. Se obtiene a través de la exposición al sol y algunos alimentos como el pescado graso y los lácteos fortificados.
Es esencial para la formación de tejidos y el fortalecimiento del sistema inmunológico. Se encuentra en alimentos como la zanahoria, el hígado y los productos lácteos.
Además de fortalecer el sistema inmune, la vitamina C es clave para la absorción del hierro y la reparación de tejidos. Se encuentra en cítricos, fresas y pimientos.
Esta vitamina es esencial para la producción de glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Se encuentra en productos de origen animal como carne, pescado y huevos.
Ayuda a la coagulación sanguínea y al fortalecimiento de los huesos. Se encuentra en vegetales de hojas verdes como la espinaca y el brócoli.
Si bien la mayoría de los niños pueden obtener estas vitaminas de una dieta balanceada, algunos factores pueden requerir el uso de suplementos:
No necesariamente. Si el niño tiene una dieta balanceada, generalmente obtiene los nutrientes que necesita sin necesidad de suplementos.
Ofrecer una dieta variada que incluya frutas, verduras, proteínas magras y lácteos es la mejor estrategia para un crecimiento saludable.
Las vitaminas esenciales para el crecimiento de los niños incluyen la D, A, C, B12 y K. Una dieta balanceada suele ser suficiente, pero en algunos casos puede ser necesario suplementar. Consulta siempre con un especialista antes de administrar vitaminas adicionales.
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