Consejos para irse de babymoon en el segundo trimestre

Guía durante el embarazo

Consejos para irse de babymoon en el segundo trimestre

En este punto de tu embarazo, probablemente ya te hayas acostumbrado a los cambios en tu cuerpo durante el primer trimestre, así que es momento para engreírte. Así que experimenta la mayor relajación regalándote un lindo viaje, porque es muy importante que tenga un poco de tiempo para ti en el que puedas recuperar cierta sensación de normalidad y serenidad.

Para asegurar que tu babymoon vaya bien, hay algunos factores que debes tomar en cuenta, como cuál es el mejor momento para realizar el viaje, qué tan lejos viajar, la elección del destino y mucho más.

Planifica el viaje para el momento adecuado

El segundo trimestre puede ser el momento adecuado para unas vacaciones. Tu pancita aún no ha crecido demasiado y tu salud física y emocional es mejor, de modo que será un viaje divertido.

Evita lugares lejanos y actividades agotadoras

Mantén a raya tu espíritu aventurero y evita el impulso de conquistar lugares exóticos, difíciles y complicados. En vez de ello, elige lugares que no te agotarán físicamente.

Elige un destino tranquilo y relajante

Un babymoon es el momento perfecto para que puedas relajarte. Un destino menos concurrido como la playa o las montañas podrían ser lugares ideales para descansar y relajarse.

Prepárate para el transporte

¿Ya decidiste cómo llegarás a tu destino? Sea cual sea el modo de transporte elegido, las mamás y los papás deben estar bien preparados. Estos son algunos consejos que podría tomar en cuenta:

  • Si decides ir en tren:
    • Asegúrate de tener un asiento cómodo durante el viaje. Si es posible, compra un pasaje en clase ejecutiva con un asiento más grande y más cómodo.
    • Asegúrate de que su asiento esté situado cerca de un lavabo para tener una mayor comodidad.
    • No cargues artículos pesados. Déjale el equipaje o los artículos voluminosos al papá o contrata a un cargador para que los maneje por ti.
    • Ten un cojín o una manta lista para viajes largos, de modo que puedas descansar cómodamente en el tren.
    • Para evitar coágulos de sangre por permanecer sentada durante largos periodos de tiempo, levántate y muévete cada hora.
    • Lleva tus propios bocadillos, como rodajas de frutas y verduras, además de mucha agua.
  • Si vas a tomar un vuelo:
    • Verifica las regulaciones de las líneas aéreas antes de comprar el billete. Cada aerolínea tiene diferentes reglas para pasajeras embarazadas.
    • Usa ropa suelta y cómoda que te permita moverte libremente.
    • Consigue unas bolsas de plástico adicionales en caso de que sientas náuseas durante el vuelo.
    • Lleva tus propios bocadillos como rodajas frutas y verduras en caso de que no te apetezca el menú a bordo.
    • No te preocupes cuando tengas que pasar por la máquina de inspección en el aeropuerto. La máquina no utiliza rayos X y es segura para tu hijo.
    • Elige un asiento cerca de un lavabo.
    • Ejercita tus manos y piernas (girando los tobillos, las muñecas y los dedos) cada 15 minutos para evitar calambres y coágulos de sangre.
  • Si te decides por un viaje por carretera:
    • Si es posible, no conduzcas el coche y deja que tu esposito lo haga durante el viaje. En caso de que tengas que conducir, asegúrate de que dejar por lo menos 25 cm de espacio entre el volante y tu pancita.
    • Use el cinturón de seguridad correctamente pasando la correa superior desde tu hombro hacia el costado de tu barriga. Deje que la otra correa asegure la parte inferior de tu barriga y la cadera. No dejes que la correa descanse sobre tu barriga ya que los golpes repentinos podrían causarte daños a ti y a tu hijo.
    • Toma un descanso cada 2 horas y estira los músculos para evitar calambres y coágulos de sangre.
    • Siéntate en la posición más cómoda (endereza tus piernas si ello es posible) y lleva un cojín para apoyar la espalda y descansar durante el viaje.
Obtén información sobre las clínicas u hospitales

Antes de salir, anota el número de teléfono y la dirección de los hospitales y clínicas más cercanas. De esta manera, estarás preparada para cualquier emergencia durante tus vacaciones.

Discute tu plan de vacaciones con tu ginecólogo

Una vez que hayas elegido el lugar y el momento correcto, consúltalo con tu ginecólogo para obtener información sobre qué hacer y qué evitar durante las vacaciones. Lleva una copia de tu historial médico en caso de tener que internarte en un hospital.

¡Muestra tu pancita!

Cuando hagas el check-in en el hotel, no te sientas tímida y muestra tu pancita. Nunca se sabe, el hotel podría ofrecer programas y servicios especiales para mujeres embarazadas. Y, por supuesto, no tenemos que decirte que captures los paisajes y los compiles en un diario fotográfico. Pero asegúrate también de conseguir buenas tomas de tu pancita. Después de todo, es tan o más importante que los paisajes que verás en el viaje.

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